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¿Tienes la piel seca?: Causas y tratamiento

piel seca

La piel seca se debe a que la epidermis, la capa más superficial de la piel, pierde su capacidad para regular el nivel de humedad. Tener la piel seca puede ser muy incómodo pues tu tez adquirirá una apariencia rojiza y escamosa, sentirás prurito e incluso es posible que notes pequeñas grietas en la superficie de la piel. Pero, ¿qué causa la piel seca y cómo puedes lidiar con ese problema?

Todo lo que debes saber sobre la piel seca

La piel está formada por múltiples capas. La capa superior, la epidermis, es una barrera protectora, mientras que la dermis, la siguiente capa hacia abajo, contiene los tejidos conectivos, los folículos pilosos y las glándulas sudoríparas. Ambas capas trabajan juntas para mantener tu piel hidratada. En la dermis se almacena gran parte del suministro de agua del cuerpo, mientras que la epidermis es resistente al agua y contribuye a prevenir la pérdida de agua corporal.

La piel posee diferentes lípidos que contribuyen a mantener un nivel de hidratación adecuado, así como una serie de sustancias que ayudan a extraer la humedad del aire. La epidermis se renueva constantemente, por lo que la piel vieja deja paso a una nueva y fresca. Sin embargo, cuando la piel carece de humedad, las células muertas pueden quedarse atrapadas en la superficie, causando zonas secas y obstruyendo los poros.

Causas de la piel seca

Estas son las 10 causas más comunes de la piel seca:

Invierno

Muchas personas tienen la piel seca durante el invierno. A medida que baja la temperatura también desciende la humedad, lo cual reduce hasta en un 25 % la capacidad de nuestra piel para retener la humedad. El viento fuerte, junto a condiciones climáticas adversas como la nieve y la lluvia, también puede afectar a la piel causando irritación, dolor y grietas. Para combatir el frío mientras estás fuera de casa, asegúrate de llevar siempre en tu bolso un pequeño tubo de crema de manos y un bálsamo labial.

piel seca en invierno

Temperaturas elevadas

Cuando hace mucho frío fuera, no hay nada más agradable que poner la calefacción al máximo. Sin embargo, el aire seco y caliente reduce la humedad, por lo que termina secando aún más la piel. Por tanto, intenta mantener la calefacción a la temperatura más baja posible y usa un temporizador para apagarla durante la noche.

Jabones fuertes

Si está usando un limpiador o un jabón que ha sido formulado para pieles muy grasas, o si usas el jabón con demasiada frecuencia, podrías estar eliminando todos los lípidos que tu piel necesita para mantenerse hidratada. El detergente para lavar la ropa podría tener ese mismo efecto. Lo ideal es que elijas un limpiador suave formulado para pieles secas, uses una crema para las manos después de lavarlas y te decantes por detergentes para la ropa que estén diseñados para pieles sensibles.

Genética

Heredamos diferentes marcadores genéticos que pueden afectar el nivel de hidratación de nuestra piel. El gen FLG, por ejemplo, afecta la capacidad de nuestra piel para protegerse de diferentes factores ambientales, como el clima muy frío o la luz solar. También determina la eficacia de la barrera cutánea contra la pérdida de agua y desempeña un papel protagónico en la humectación natural de la piel.

Envejecimiento

Al igual que ocurre con nuestros genes, no podemos influir mucho sobre el envejecimiento. Con el paso de los años la piel se vuelve más fina y delicada, y la cantidad de aceites y lípidos naturales que contiene se reduce significativamente. Su capacidad para retener la humedad también disminuye, razón por la cual muchas personas mayores tienen una piel muy seca. Esto puede causar prurito, grietas o incluso sangrado.

Si tienes la piel seca y notas que se agrieta o aparecen pequeñas heridas, debes consultar a tu médico de cabecera.

Luz solar

Si te expones mucho a los rayos solares, tu piel puede perder rápidamente los lípidos y la humedad adquiriendo un aspecto seco y escamoso, marcado por líneas finas. Obviamente, si coges demasiado sol también puedes sufrir quemaduras solares, que pueden llegar a ser muy incómodas o incluso dolorosas. Sin embargo, lo más importante es que tanto los rayos UVA como UVB pueden causar cáncer de piel, por lo que es fundamental que protejas tu piel durante todo el año. Usa siempre una crema con protección solar, aunque el día esté nublado, y evita coger sol durante las horas punta, entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde. Si no te queda más remedio que exponerte al sol, al menos usa un sombrero para reducir la exposición.

Ducha caliente

hidratar la piel seca

A medida que cae la noche y la temperatura baja, la idea de darse un baño caliente se vuelve más tentadora. Sin embargo, por muy relajante que sea, la exposición regular al agua caliente resecará tu piel ya que la despoja de la humedad y sus lípidos esenciales. Lo ideal es ducharse con agua tibia, en vez de usar agua caliente. También deberías limitar el tiempo que pasas bajo la ducha: recuerda que cuanto antes termines, mejor.

Problemas de la piel

Ciertos problemas dermatológicos están asociados a una piel muy seca. El eccema, por ejemplo, puede hacer que tu piel se seque y agriete, aparezcan manchas rojas y experimentes prurito. Esta enfermedad suele afectar fundamentalmente las zonas internas y externas de las rodillas y los codos, así como el cuello, las manos, las mejillas y/o el cuero cabelludo. Otro problema dermatológico bastante común es la psoriasis, que se caracteriza por la aparición de zonas de aspecto seco y escamoso, de color rojizo o plateado. Si sospechas que tu piel seca se debe a un problema dermatológico, debes pedir cita con tu médico de cabecera para que te explique qué puedes hacer y qué opciones de tratamiento existen.

Nadar

Mantenerte en forma y cuidar tu salud puede ser bueno para tu cuerpo, pero no siempre es bueno para tu piel. El cloro que se encuentra en las piscinas puede eliminar la capa protectora de grasa de la piel, de manera que experimentarás una sensación de tirantez acompañada de prurito. Nadar en el mar no es una alternativa mejor ya que, por desgracia, el agua salada tiene un efecto similar. Si te enjuagas apenas terminas de nadar y te aplicas una loción de inmediato podrás minimizar esos efectos.

Deficiencia de vitaminas

Para mantenerse saludable y cumplir sus funciones adecuadamente la piel depende en gran medida de las vitaminas y los minerales. Solemos obtenerlos de la dieta, pero las personas que padecen ciertos problemas de salud o que siguen dietas restringidas podrían necesitar un suplemento adicional. Las vitaminas A y C, así como el zinc, son algunos de los nutrientes más importantes que pueden afectar la salud de tu piel. Por tanto, si sospechas que tienes una deficiencia vitamínica, consúltalo con tu médico de cabecera.

Cómo hidratar la piel seca

Si sueles tener la piel seca, puedes tomar algunas medidas para que el problema no empeore. Evita las largas duchas calientes y usa agua tibia. También es conveniente recurrir a productos de aseo suaves, sin jabón. Limita el tiempo que pasas al sol y cuando no puedas evitarlo, al menos usa una crema protectora y cúbrete con la ropa.

Respecto a los productos beneficiosos para la piel seca, existen algunos ingredientes que no puedes perder de vista. El ácido hialurónico y la glicerina son agentes hidratantes, lo que significa que pueden extraer agua de las capas más profundas de la piel hasta las capas superiores para que se mantengan bien hidratadas.

¿Quieres aprender a identificar los tipos de piel? No te pierdas nuestro artículo sobre los distintos tipos de piel para poder encontrar los mejores productos para ti.

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