PROBLEMAS DE LA PIEL: PIEL SENSIBLE

El cuidado de la piel es esencial a cualquier edad y en cualquier época del año. Una piel sana es crucial para el mantenimiento de la salud ya que desempeña un importante papel en la defensa de los agentes patógenos externos. Con la piel sensible el reto es doble:

  • Tiene más problemas que otros tipos de piel.
  • No todos los productos son aptos para piel sensible. Se deben usar productos hipoalergénicos

La piel sensible es mucho más propensa a las agresiones externas, alergias e irritaciones. Algunas pruebas indican que puede estar relacionada con la genética y que el tiempo y el medioambiente también pueden afectarla. Las personas que tienen la piel sensible pueden tener reacciones adversas a los productos habituales del cuidado de la piel. Por ello, para evitar problemas, necesitan utilizar productos eficaces, testados dermatológicamente y aptos para pieles sensibles.

Si después de aplicar un producto para el cuidado de la piel, se siente quemazón, picores y escozor lo más probable es que se tenga piel sensible. Pueden aparecer también reacciones visibles como enrojecimiento y erupciones cutáneas.

No existen curas para la piel sensible, pero se pueden reducir las posibilidades de irritación:

  • Usando productos formulados especialmente para pieles sensibles.
  • Usando productos etiquetados como “hipoalergénicos”.
  • Evitando la exposición solar.
  • Evitando limpiar la piel más de dos veces al día.
  • Evitando exfoliaciones.

Siguenos en