NECESIDADES DE LA PIEL: PROBLEMAS DE LAS MANOS

Las manos siempre están visibles y realizan cientos de acciones y funciones que vulneran su buen aspecto. Así, la piel de las manos, sufre el castigo y el desgaste ocasionado por el contacto directo con químicos, detergentes, contaminantes, agentes infecciosos e incluso el sol. La radiación solar afecta a la piel y además provoca otros problemas como alergias, irritación, infecciones y envejecimiento prematuro de las manos.

Las manos tienen la particularidad de combinar dos tipos de pieles. Por encima, la piel es muy fina y frágil, mientras que en las palmas de las manos, la piel es más gruesa. Además, la piel de las manos es naturalmente seca debido a que contiene pocas glándulas sebáceas.

La epidermis de la piel es más sensible cuando está poco hidratada: la más mínima agresión puede resultar en deshidratación inmediata. El resultado es que las manos pierden su suavidad, se vuelven secas y ásperas. En el caso más extremo, se pueden apreciar grietas y cortes cerca de las articulaciones y alrededor de las uñas, alteraciones dolorosas y difíciles de reparar.

Para evitar estos problemas de las manos, se debe actuar en cuanto aparezcan los primeros signos de sequedad y adoptar buenas costumbres. Lo mejor es proteger las manos contra las agresiones y cuidarlas día a día con una crema concentrada que sea protectora, regeneradora y calmante.

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¿Qué causa los problemas de las manos?

  • El frío: altera la película protectora de la piel y la reseca. Por eso, en invierno es común que las manos se vuelvan rojas o irritadas. En casos extremos, el problema de la deshidratación puede causar grietas y cortes, un fenómeno muy conocido entre las personas que hacen trabajos manuales o que trabajan al aire libre.
  • El sol: al igual que el frío, deshidrata la frágil epidermis de nuestras manos. En verano, nuestras manos están particularmente expuestas a los rayos ultravioleta al estar descubiertas todo el tiempo. Además de sequedad, la exposición repetida puede causar envejecimiento prematuro y manchas oscuras en las manos, por lo que debemos cuidarlas usando cremas de manos con factor de protección solar.
  • Productos para el hogar: debilitan las manos y alteran o destruyen la película protectora de la epidermis, lo que hace que nuestras manos se deshidraten, se resequen y sean más susceptibles a las agresiones externas.
  • El lavado frecuente: el agua, especialmente caliente o con cal, es un factor de deshidratación cutánea, como algunos jabones y geles de limpieza.
  • Usar desinfectante de manos: el alcohol en los desinfectantes de manos elimina los gérmenes pero a la vez puede secar mucho la piel. El uso repetido puede resultar en unas manos ásperas, secas y agrietadas.
  • El contacto con agentes irritantes: el uso repetido de soluciones antisépticas o productos hidro-alcohólicos es un factor que debilita e irrita, como el uso de guantes de látex. Del mismo modo, se recomienda cuidar de las manos que están en contacto frecuente con cemento o con productos corrosivos.

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